Compromiso empresarial con mirada humana
Hoy en día, las empresas se ven cada vez más llamadas a generar un impacto social positivo y comprometerse con las realidades más vulnerables de su entorno. En este contexto, la colaboración entre Grupo ADI y Cáritas Diocesana de Terrassa se convierte en un ejemplo inspirador de cómo la sensibilidad humana y el compromiso empresarial pueden ir de la mano, transformando valores en acciones que mejoran la vida de muchas personas. La colaboración del tejido empresarial es clave en la labor de Cáritas Diocesana de Terrassa, como ejemplifica el compromiso de Grupo ADI, una empresa familiar del sector químico con sede en la ciudad de Terrassa que ha integrado la solidaridad como un elemento esencial de su forma de entender el mundo empresarial, bajo la presidencia de Jordi Simó.
Grupo ADI cuenta con cerca de 30 años de historia dedicados a la distribución y fabricación de productos químicos para diversos sectores industriales. Con el paso de los años, la empresa ha experimentado un notable crecimiento internacional, con presencia en distintos países y una red global de clientes, proveedores y equipos. A pesar de esta expansión, su dirección mantiene firme el compromiso con unos valores que ponen a las personas en el centro.
Esta mirada humana no es circunstancial, sino que forma parte del ADN de la organización. Tal y como explica Jordi Simó, la inquietud por colaborar con entidades sociales ha estado siempre presente, especialmente como empresa familiar de valores cristianos. Esta sensibilidad se ve reforzada también por la implicación de su esposa, Sílvia Pons, vinculada desde hace tiempo a iniciativas sociales y de voluntariado, y con una especial admiración por la labor de Cáritas.
La proximidad y la confianza fueron factores clave a la hora de decidir colaborar con Cáritas Diocesana de Terrassa. Grupo ADI buscaba contribuir a una realidad cercana y generar un impacto directo en su entorno. La entidad les ofrecía, además, una forma de actuar que comparten plenamente: un acompañamiento integral a las personas, que no se limita a cubrir necesidades puntuales, sino que ofrece escucha, apoyo y esperanza.
Una aportación económica que da continuidad e impacto a la acción social La colaboración se ha consolidado principalmente a través de una aportación económica anual, que contribuye a dar continuidad a la acción de Cáritas y acompañar a más personas en situación de vulnerabilidad. De forma complementaria, la empresa ha impulsado algunas campañas internas puntuales con la participación de sus trabajadores, especialmente dirigidas a cubrir necesidades básicas como las de los bebés o durante la campaña de Navidad.
Contribuir a mejorar la vida de las personas más vulnerables de nuestro entorno
Para Grupo ADI, la colaboración con Cáritas no se limita a la responsabilidad social corporativa entendida como herramienta de reputación, sino que es una expresión coherente de sus valores: respeto, humanidad, solidaridad y responsabilidad. Según Jordi Simó, este compromiso recuerda constantemente que detrás de cualquier actividad empresarial hay personas, y que el éxito también se mide en la capacidad de contribuir al bien común.
Transformar los valores en acciones reales
En este sentido, la relación con Cáritas se convierte en una forma tangible de hacer realidad los principios que guían a la empresa, convirtiendo el compromiso social en una acción concreta y sostenida en el tiempo.
Ayúdanos a ayudar
Contingut relacionat amb els Objectius de Desenvolupament Sostenible







