Noticia25/02/2022

Acompañamiento emocional a niños y jóvenes: “el primer paso para poder gestionar las emociones es reconocerlas”

Análisis del contexto actual y de la afectación hacia los niños y jóvenes en el ámbito escolar

Un año más Càritas ha contado con la colaboración de Marta Tarrés, psicóloga infantil y juvenil, orientadora educativa de segundo de ESO y Bachillerato, y voluntaria de Càritas en los espacios familiares y en el acompañamiento educativo del aula joven de Rubí. La formación “Acompañamiento emocional a niños y jóvenes” ha sido una profundización de la anterior realizada en marzo de 2021 “Mirada psicopedagoga del acompañamiento educativo”.

Pilar Taché, responsable del Programa de Infancia y Familia, inició la formación agradeciendo la presencia de los asistentes y la colaboración de Marta. “Sabemos que es muy importante acompañar a los niños y jóvenes en todas sus emociones, tanto dando valor a las emociones agradables como desagradables, ya que es necesario que aprendan que todas son naturales y valiosas –remarcó–. Según el Instituto Guttmann debemos permitir que experimenten la rabia, la frustración, la tristeza, la envidia, los celos, para que puedan conocerlos, aceptarlos y ayudar a regularlos de forma socialmente adecuada. Y en esta situación de pandemia se ha hecho evidente.”

Tarrés expuso, por un lado, los factores que influyen e intervienen en el desarrollo y estado emocional del niño, haciendo énfasis en el impacto de la covid, y, por otro, situaciones prácticas y específicas que se pueden encontrar profesionales, técnicos, voluntarios y familiares en espacios de acompañamiento juvenil.

La ponente destacó de nuevo la importancia de naturalizar y aceptar que todas las emociones son buenas y forman parte de la salud mental de la persona: “el primer paso para gestionar las emociones es reconocerlas. Debemos ir adelante, seguir avanzando, pero también tenemos derecho a gestionar el pasado y sentir rabia o tristeza, sobre todo por todo lo que hemos vivido en estos últimos años.” Además, no debemos olvidar que “los jóvenes están en un momento de autoconocimiento y debemos acompañarlos para que aprendan a gestionar sus emociones.”

La formación cerró enfatizando en el vínculo que se crea entre el voluntario, técnico o profesional y el niño o joven. Es muy importante ofrecer un espacio de escucha activa y positiva, sin juzgar, con el fin de acompañarle en su búsqueda de la mejor solución para él o ella haciéndole reflexionar sobre a quién puede pedir ayuda, cómo puede hacer por no llegar a esta situación… dando siempre valor a la cultura del esfuerzo, celebrando sus logros por muy grandes o pequeños que sean, y aplaudiendo su perseverancia.

Se puede escuchar la sesión entera a través de YouTube, o bien se puede seguir leyendo los puntos clave de la formación sintetizados a continuación:

Los principales factores que influyen en el desarrollo emocional
  1. Las características personales: cada uno es diferente, hay quien sufre más y quien sufre menos, hay quien es más o menos introvertido, hay quien es más alegre y quien da más vueltas a las cosas, etc. Forma parte de la naturaleza de la persona y es necesario saber cómo es para trabajar desde un punto de visto u otro.
  2. El acompañamiento familiar: es esencial para la gestión de las emociones. Necesitamos sentir confianza y estabilidad porque si no esta gestión todavía cuesta más.
  3. Las circunstancias y situaciones en cada momento: como ocurre ahora con la covid, una circunstancia externa y global, prologada en el tiempo, que nos afecta directamente a todos, y también a nuestra salud mental.
  4. El recorrido escolar en el caso de los niños y jóvenes: en el acompañamiento educativo de Càritas, los alumnos llegan muchas veces desmotivados o con poco interés, pensando puesto que ellos no podrán alcanzar el ritmo académico debido a su recorrido escolar. No solo por los logros o fracasos que se han podido ir acumulando, sino también los mensajes que a veces sin querer desde la escuela o la familia se han dado.
¿Cómo interviene en el niño o joven su estado emocional?
  • En la capacidad de enfrentarse y resolver retos, dificultades, situaciones que no le resultan placenteras, frustraciones… Si el alumno tiene un estado de ánimo bajo, la percepción de los deberes y las obligaciones escolares pasa por preguntas como “¿por qué debo hacer esto si no me va a servir para nada?”, “¿por qué debo hacer esto si nadie reconoce mi esfuerzo?”, etc. Por eso es tan importante tener en cuenta la gestión emocional.
  • Las relaciones sociales. Son edades donde la opinión de los demás, no solo de las amistades, sino también de los familiares, tiene un gran peso en ellos, aunque por ejemplo los adolescentes no suelen expresarlo. Por eso hay que cuidar mucho los mensajes que transmitimos y debemos intentar conocer los mensajes que les llegan de la escuela, los extraescolares, y otros vínculos.
  • Las ganas y el interés por salir adelante y sacar aprendizajes de las situaciones que han generado conflicto, malestar, frustración, etc.
¿Por qué la covid ha influido tanto a los adolescentes?
  1. La afectación del entorno. Estamos viviendo una crisis que ha afectado a la salud ya la economía de las familias, por tanto, en el entorno del adolescente. Es totalmente lógico que sufran cuando ven ciertas situaciones en casa y las traduzcan expresándose de la forma que saben.
  2. La opinión y validación de los demás. Están en una etapa de la vida de cambio y evolución. Y aunque parece que solo les afecta lo que pueden opinar los amigos, también les afecta lo que escuchan de sus referentes, como los padres o los profesores, por tanto, hay que tener presente que dependiendo del qué y cómo decimos las cosas puede generar inseguridades que quizás no demuestran de la manera que podemos imaginar.
  3. La rotura de las normas. En un momento en que la necesidad del individuo es el enfrentamiento a las normas y el cuestionamiento al que impone el adulto (algo muy natural dentro de unos márgenes), hay que tener en cuenta que estos jóvenes están viviendo su adolescencia en un momento en que se les está imponiendo restricciones y normas por la seguridad sanitaria en cosas que ellos antes utilizaban para conocerse y empezar a experimentar rompiendo normas como por ejemplo, la hora de llegada a casa.
  4. La socialización. Es importante a lo largo de toda la vida, pero es aún más necesaria e imprescindible en la adolescencia, ya que es su manera de crecer en su autonomía, conocer modelos diferentes que quizás encajan más con ellos, etc.
  5. La gestión de emociones nuevas. En momentos de crisis como la covid aparecen situaciones imprevisibles como el duelo, las tensiones familiares, la limitación escolar… que dificultan la gestión emocional del adolescente. Además, con la covid nos hemos visto obligados a un cierre en casa tantas horas que todas estas situaciones se han acentuado más.
¿Qué puede generar la situación que vivimos en niños y jóvenes?
  • Sentimiento de miedo.
  • Pérdida de la sensación de estabilidad y seguridad de su entorno.
  • Miedo a la enfermedad ya la muerte.
  • Percepción de la vulnerabilidad de los familiares más cercanos.
  • Irritabilidad.
  • Conductas disruptivas.
  • Aislamiento.
  • Conductas de rechazo.
Situaciones en las que nos podemos encontrar ante los aprendizajes: ¿Cómo podemos ayudarles?

Muchas veces cuando los niños y jóvenes llegan a proyectos de acompañamiento educativo o similares, vienen junto con emociones que dificultan su aprendizaje, como la desmotivación, el desánimo ante los malos resultados, la angustia y el bloqueo, o la ira, la rabia…

Para gestionarlo y entender al niño es esencial intentar siempre que exista un vínculo. De este modo sentirá la confianza con su tutor, profesor o familiar para expresarse y encontrar motivaciones que le hagan retomar el interés por los estudios. Reforzar sus logros.

Como remarca Marta Tarrés en la formación, «a veces gastamos más tiempo en lo que hacen mal, y no damos en qué hacen bien porque hacer las cosas bien es lo que nos han enseñado que se debe hacer.» Por eso, es muy importante motivar al alumnado desde una perspectiva positiva, reforzando sus logros, celebrando las mejoras, y remarcando aquellas cosas que han hecho bien a pesar de que quizá haya algún error.

Pautas generales

Por último, algunas de las pautas generales para iniciar el acompañamiento emocional son:

  • Crear vínculo.
  • Escucha positiva, sin juzgar. Crear un espacio de acogida y escucha
  • Paciencia
  • Ayudarle a que él mismo encuentre las soluciones: qué puede hacer, a quien puede pedir ayuda…
  • Dar valor a la cultura del esfuerzo, la perseverancia.