Noticia04/06/2026

Càritas Diocesana de Terrassa reivindica el papel de la red comunitaria que sostiene el acompañamiento a las personas

L’entitat presenta la memòria 2025 en la que destaca la força del treball comunitari, l’acompanyament a les persones i dues fites clau: els 30 anys del Centre SARA i els 10 anys d’APASOMI

Càritas Diocesana de Terrassa ha presentado su memoria anual, que recoge la actividad desarrollada a lo largo de 2025 en el Vallès Occidental y Oriental. El documento pone el acento en la fuerza de la red comunitaria, donde el voluntariado tiene un papel central como elemento clave de proximidad, acogida y compromiso.

Un modelo que se construye desde el territorio y desde el caminar conjunto con las personas, tal como expresa Pere, voluntario de la entidad:

“Nuestra tarea es escuchar, acoger, amar y acompañar sin juzgar. Y, aunque no es fácil, recibimos mucho más de lo que damos.”

 

Vivienda: factor principal de vulnerabilidad

La memoria confirma que la vivienda continúa siendo uno de los principales factores de vulnerabilidad. El realquiler se mantiene como el régimen de tenencia más habitual entre las personas acompañadas, hecho que evidencia las dificultades para acceder a una vivienda digna. A menudo, estas situaciones se dan sin garantías legales, lo que genera inseguridad y dificulta la estabilidad y el arraigo de personas y familias.

Desde el voluntariado, esta realidad se vive de cerca, como manifiesta Felisa:

“Intentamos frenar procesos (de pérdida de vivienda) y acompañamos. Es una realidad muy dura.”

 

Familias e infancia, las más expuestas

El perfil de las personas atendidas evidencia la intensidad de las situaciones de vulnerabilidad. Casi una de cada dos personas (44%) son niños, niñas y jóvenes menores de 30 años, lo que pone de manifiesto el impacto directo en las nuevas generaciones. En el ámbito residencial, una de cada tres familias (33%) vive en régimen de realquiler, a menudo en condiciones de inestabilidad.

Al mismo tiempo, la precariedad laboral es una realidad persistente: una de cada cinco personas atendidas (21%) está trabajando, dato que muestra que una parte de las personas acompañadas no dispone de ingresos suficientes a pesar de tener empleo, y que disponer de trabajo no siempre garantiza unas condiciones de vida dignas.

El perfil de los hogares atendidos muestra una presencia destacada de familias con hijos, especialmente unidades monoparentales y parejas con hijos, una realidad que evidencia el impacto directo de la precariedad en la vida familiar.

En este contexto, Amira, que junto con su hermano Wael ha participado en el proyecto de refuerzo educativo “Aula Jove”, explica:

“Fue la primera vez que alguien me escuchó y me explicó cómo podía hacer realidad mi sueño.”

Hoy Amira es estudiante universitaria y combina los estudios con el trabajo, y Wael ha empezado estudios de enfermería.

“Encontrar a una persona que se preocupa por ti sin esperar nada a cambio te llena mucho más que cualquier ayuda material.”

Los proyectos de Càritas ofrecen espacios y recursos que ayudan a fortalecer a las personas y las familias, y contribuyen a abrir caminos para reducir el impacto de la pobreza y la exclusión social transmitida de generación en generación.

 

Inserción sociolaboral con valores

En el ámbito laboral, la entidad continúa impulsando itinerarios de inserción. Este compromiso toma especial relevancia con los 10 años de APASOMI, la empresa de inserción de Càritas Diocesana de Terrassa, que a lo largo de su trayectoria ha contribuido a generar oportunidades laborales y acompañar procesos de inserción.

Gabriel, uno de los participantes en el programa laboral, resume su proceso:

“Cuando llegué, me encontraba sin camino.”

Después de su recorrido:

“Aquí he encontrado un espacio donde sentirme útil y acompañado.”

Recientemente ha iniciado una nueva etapa:

“Ahora empiezo una nueva etapa con esperanza.”

 

La respuesta social en el territorio

A lo largo de 2025, Cáritas Diocesana de Terrassa ha acompañado a 14.210 personas, que viven en 6.226 hogares, a través de un amplio conjunto de programas sociales.

El programa de acogida y acompañamiento, con 49 proyectos y 188 voluntarios, es la puerta de entrada a los procesos. La ayuda a las necesidades básicas, con más de 700 voluntarios, continúa siendo una pieza clave, ya que garantizar la cobertura de las necesidades más inmediatas permite iniciar procesos de acompañamiento integral.

También destacan los programas de infancia y familia, formación, inserción sociolaboral y el programa Sin Hogar y Vivienda, junto con los ámbitos de salud y personas mayores. Estos programas permiten dar respuesta a situaciones de vulnerabilidad diversas, desde niños y niñas hasta personas mayores, generando oportunidades e itinerarios que favorecen la inclusión y la autonomía de las personas.

 

30 años del Centro SARA

La memoria también conmemora los 30 años del Centro SARA, un recurso de referencia en el acompañamiento a personas en situaciones de gran vulnerabilidad.

 

Caminar juntos

El trabajo de Cáritas se sostiene en una red comunitaria viva.

Tal como explican Pere y Sara, voluntarios de la entidad, todas las decisiones se toman por consenso y escuchando la opinión de cada voluntario.

Esta manera de hacer continúa siendo la base de una acción social transformadora.

DESCARGAR NOTÍCIA

DESCARGAR FOTO

VEr memoria

 

Ayúdanos a ayudar

 

Contenido relacionado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible